
El debate acerca de la energía nuclear en España siempre ha estado lleno de ocultaciones, de fraudes, de manipulaciones, de promesas falsas, de costes ocultos afrontados por toda la ciudadanía, de yacimientos de uranio encubiertos, de accidentes graves siempre silenciados por no tener el alcance de otros a nivel mundial, pero también ha tenido las mayores contestaciones sociales desde los ámbitos municipales, vecinales, ecologistas y científicos. (Véase “Amanecer sin Almaraz”. Adenex. Septiembre 2025).
En el final anunciado del fin de la era del átomo en España a la central nuclear de Almaraz le ha tocado los dardos de una nueva manipulación de los diferentes lobbys tanto del sector eléctrico como de las multinacionales propietarias de las centrales.
Nos explicamos:
• LA POBLACIÓN SIGUE SIENDO ANTINUCLEAR. No es cierto que la población de la zona de Almaraz quiera seguir la ola de determinados sectores políticos y económicos, como bien se comprobó el 4 de octubre en un acto en Navalmoral de la Mata, donde pretendían reunir a 4.000 personas y solo asistieron 600. No asistieron ni los trabajadores de la central.
• NO HAY SIMILITUDES CON OTRAS CENTRALES. No es cierto que haya una central similar en EEUU y que se la haya autorizado 60 años de funcionamiento.... En EEUU los años se cuentan desde el inicio de la construcción (Almaraz tendría entonces 55 años). Y en EEUU las autorizaciones no sé conceden de 10 en 10 años como en España sino los años que la empresa propietaria considere que va a obtener beneficios y si no los obtiene pues cierra.
• LA CENTRAL HA IMPEDIDO QUE LA ZONA PROSPERE. No es cierto que con el cierre no haya más trabajo en la zona. Hay 15 años de trabajos de desmantelamiento y hay un polígono industrial regional de 400 hectáreas donde por fin (llevaba 15 años abandonado) ya han comenzado a instalar empresas.
• LA ZONA YA ESTÁ PREPARADA PARA AMORTIGUAR EL CIERRE. No es cierto que con el cierre la comarca se empobrecerá pues además desde los presupuestos del estado se aportarán millones durante 15 años. Lo grave es que lo gestionen los Ayuntamientos y Diputación de la misma manera que lo han hecho con las millonadas que han recibido desde hace 45 años.
• TODA INDUSTRIA NUCLEAR TIENE FECHA DE CADUCIDAD Y PONE EN PELIGRO A POBLACIONES ENTERAS INCLUSO AFECTANDO A PORTUGAL. No es cierto que la central sea la que se sitúa en las mejores condiciones de seguridad dado que la empresa que ha realizado ese informe forma parte de la propia industria de Almaraz y del lobby internacional francés. En el año 2024 Almaraz fue la central con más incidencias en España.
• LAS RENOVBLES NO NECESITAN EL APOYO NUCLEAR, como así se ha puesto en evidencia en el apagón del 28 de abril, demostrando que las macrorrenovables (la gran mayoría en manos monopolistas) no cumplían los requerimientos técnicos adecuados de tensión y sincronías.
José Ma González Mazón.
Coordinador Grupo Técnico Energía de Adenex.

ADENEX, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción, Ecologistas Extremadura, GRUS, AMUS y SEZ denuncian graves consecuencias si se aplican algunas de las medidas de urgencia aprobadas por la Junta de Extremadura en las zonas de los incendios de Caminomorisco y Jarilla
El aprovechamiento de la madera supone que se talen todos los árboles dentro de los perímetros de los incendios lo que supondría un atentado ecológico sin precedentes
Instan a la Junta de Extremadura a que ponga en marcha la redacción de planes de restauración forestal de los territorios afectados
Las organizaciones ambientales ADENEX, SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción, Ecologistas Extremadura, GRUS, AMUS y SEZ consideran que las medidas de urgencia aprobadas por la Junta de Extremadura, para paliar los efectos de los graves incendios de este verano, no tienen en cuenta el componente ambiental y fomentan las perspectivas económicas en torno a los incendios, siendo un riesgo para acabar promoviendo una mayor incidencia de aquellos que son intencionados que ya figuran entre los más numerosos cada año.
Aprovechamiento de la madera quemada
En concreto, se solicita la inmediata revisión y modificación de las regulaciones que permiten y autorizan la tala y el aprovechamiento económico de la madera quemada dentro de los perímetros de los incendios de Caminomorisco y Jarilla. La situación real tras los incendios, indica que una parte muy importante del arbolado afectado, especialmente en el incendio de Jarilla, es perfectamente viable al estar compuesto por especies de frondosas (robles y castaños principalmente) más resistentes, adaptadas al fuego, y que únicamente han sufrido solo daños superficiales. Talar todo ese arbolado vivo sería un atentado ecológico de mayores proporciones que el propio incendio, agravando el impacto negativo producido, y no obedece a ningún criterio técnico. En este sentido, las organizaciones ambientales consideran que los planes de actuación aprobados deberían haberse basado en informes detallados sobre el estado de las masas forestales afectadas que respalden técnicamente la puesta en marcha de las medidas aprobadas.
Solo aquellos aprovechamientos forestales con plan de gestión forestal aprobado y cumplido, tendrían derecho a una indemnización por pérdidas, tramitada con los correspondientes procedimientos administrativos y exclusivamente por los árboles realmente quemados sin posibilidad de regeneración. Generar perspectivas económicas derivadas de los incendios es muy peligroso. Esta posibilidad de corta y aprovechamiento, reducida únicamente al arbolado quemado realmente sin posibilidad de regeneración, solo debería habilitarse para la propia administración y los recursos económicos obtenidos deberían emplearse exclusivamente en apoyar los planes de recuperación y reforestación de los bosques quemados.
Las organizaciones consideran que no atender la necesaria corrección de estos aspectos de las medidas aprobadas, daría a entender que el fin que se persigue no es otro que favorecer un mayor beneficio económico derivado de la situación y no la necesaria prudencia para regular sin generar expectativas que puedan aumentar los riesgos de incendios intencionados en el futuro.
Actuaciones agresivas sin evaluación
Otro aspecto que preocupa a las organizaciones ambientales es la falta de proporcionalidad a la hora de proponer la aplicación de medidas urgentes para defender suelos y cauces de la escorrentía que provocarán las lluvias de otoño en las laderas quemadas. Se han incluido actuaciones extremadamente agresivas para zonas de alta sensibilidad ambiental en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Sierra de Gredos y Valle del Jerte, incluyendo aterrazamientos con maquinaria pesada y el levantamiento de diques escalonados (albarranas) en los cursos de agua de gargantas y arroyos. Las consecuencias de estas actuaciones sobre especies protegidas y hábitats muy sensibles no han sido evaluadas y, en aplicación del principio de precaución, no pueden ser autorizadas sin esa evaluación. Por el contrario, existen otras técnicas de menor impacto que pueden ser más que suficientes, como el “mulching” con paja en las laderas y la creación de líneas de retención longitudinales apilando restos de madera quemada (fajinas). En vista de todo ello, se solicita que se revisen las resoluciones y los planes de actuación para que quede claro que las medidas más impactantes solo se realizarán si cuentan con la justificación técnica correspondiente, por no existir otra solución satisfactoria y previa evaluación de los técnicos de medio ambiente, con las medidas correctoras necesarias.
Cultivos productivos en suelo forestal
También, se han adoptado modificaciones legislativas para incluir como suelo forestal infraestructuras preventivas productivas compuestas por cultivos leñosos del proyecto Mosaico. Aunque la filosofía del mosaico forestal con cultivos leñosos sea en general una buena línea de trabajo para reducir la gravedad de los incendios, deben tenerse en cuenta algunos aspectos esenciales para no generar perspectivas económicas basadas en los incendios de zonas forestales.
Esos cultivos deben estar planificados y limitados a zonas concretas donde puedan ser de apoyo a otras infraestructuras preventivas y en ningún caso, deben autorizarse en zonas quemadas, al menos no hasta que dichas zonas sean restauradas y vuelvan a ser bosques funcionales. En todo caso se debiera fomentar la sustitución por especies de frondosas y no cultivos propiamente dichos, sino zonas adehesadas de encinas, castaños, nogales, robles, fresnos y alcornoques más fáciles de gestionar. Además, se trata de fomentar un mosaico que rompa la continuidad de masas forestales productivas peligrosas, donde su continuidad y uniformidad provoca que los incendios puedan avanzar sin obstáculos. Esto ocurre en las masas de pinos de las zonas de Hurdes y Gata, pero no en los bosques mixtos de frondosas que son mayoría en la zona afectada por el incendio de Jarilla (Valles del Ambroz y del Jerte) o en la comarca de La Vera. En estas zonas ya hay un mosaico forestal y promover los cultivos leñosos del proyecto Mosaico es menos necesario o debería ser muy puntual, en refuerzo de cortafuegos ya existentes, pero nunca para sustituir masas forestales.
De nuevo sin planes de repoblación y restauración de los bosques quemados
Todo indica que hasta la fecha la Junta de Extremadura no prevé ningún plan de restauración de las masas forestales quemadas, que se sumarán así a las miles de hectáreas de sierras y laderas peladas, llenas de jaras, testigos de antiguos incendios de bosques extremeños que nunca fueron recuperados.
Las organizaciones ponen de manifiesto que es inadmisible que la administración no contemple la restauración de los bosques afectados e instan a la Junta de Extremadura a que ponga en marcha la redacción de planes de restauración forestal de los territorios afectados, que dote de los recursos necesarios para su ejecución, así como a que en la elaboración de dichos planes, realice los necesarios procesos participativos para que los agentes sociales afectados puedan aportar lo que estimen oportuno.
Consejo Asesor de Medio Ambiente inoperativo
El día 3 de septiembre las organizaciones ambientales representadas en el Consejo Asesor de Medio Ambiente de Extremadura solicitaron al Director General de Sostenibilidad una reunión extraordinaria del máximo órgano consultivo en medio ambiente de la comunidad autónoma, ante la gravedad de los incendios ocurridos este verano y la necesidad de adoptar medidas urgentes.
Hasta la fecha dicho consejo no ha sido convocado, y sin embargo las medidas han sido aprobadas por la Junta de Extremadura prescindiendo del informe de ese órgano consultivo y sin tener en cuenta el componente ambiental. Dado que la propia Junta de Extremadura no otorga ningún valor al Consejo Asesor de Medio Ambiente, las organizaciones de conservación de la naturaleza consideran que este órgano ahora mismo no es operativo ni representativo de la necesaria participación social en la gestión ambiental.

La Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (ADENEX) ha presentado alegaciones ante la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente (APA) contra el proyecto de construcción de una Planta Solar Fotovoltaica y una línea eléctrica de evacuación en las localidades de Castelo Branco e Idanha-A-Nova.
El proyecto se ubica en un territorio de alto valor ecológico, dentro del ámbito del Parque Natural y Reserva de la Biosfera del Tajo-Tejo Internacional, y afectaría de forma directa e irreversible a la biodiversidad y al paisaje de este espacio protegido.
El proyecto plantea la instalación de aproximadamente 425.600 módulos fotovoltaicos, lo que implicaría la destrucción directa de 464 alcornoques y encinas en la zona de implantación de la planta solar. A esta cifra se suman miles de árboles y arbustos adicionales que se verían afectados a lo largo de los 33 kilómetros de trazado previstos para la línea eléctrica aérea de evacuación.
Además, alrededor del 8 % de la superficie total de la planta solar se solapa con hábitats de interés comunitario, protegidos por la Directiva Hábitats de la Unión Europea, cuya conservación es una obligación legal para Portugal según el Decreto-Ley n.º 140/99 y sus modificaciones posteriores.
El área afectada por el proyecto es crítica para numerosas especies de aves, tanto esteparias como rapaces, entre ellas: el Águila imperial ibérica (Aquila adalberti), el Águila perdicera (Aquila fasciata), la Cigüeña negra (Ciconia nigra), el Alimoche común (Neophron percnopterus) o el Buitre negro (Aegypius monachus). Todas ellas son especies protegidas y algunas se encuentran en un estado de declive severo.
Por otra parte, la línea eléctrica de 220 kV, con una longitud aproximada de 33 km, podría causar la muerte de más de 7.000 aves al año por colisión o electrocución, según estimaciones conservadoras (214 aves/km/año). Este riesgo se incrementaría debido a las frecuentes nieblas del valle del río Pônsul, que reducen la visibilidad.
La implantación de esta planta solar supondría también una alteración grave del paisaje rural y natural, con repercusiones negativas sobre el turismo rural y de naturaleza, un sector en crecimiento en la región.
La pérdida de calidad paisajística y ambiental podría devaluar propiedades y comprometer el futuro de proyectos turísticos sostenibles que actualmente dinamizan el territorio.
El proyecto afectaría, además, a espacios naturales de protección múltiple, como: el Parque Natural y Reserva de la Biosfera Tajo-Tejo Internacional, la Reserva Ecológica Nacional (REN), las Zonas de Protección Especial para las Aves (ZEPA) y las Zonas de Especial Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000.
La Red Natura 2000 constituye el principal instrumento europeo para la conservación de la biodiversidad y busca garantizar la supervivencia a largo plazo de los hábitats y especies en Europa.
Por todo lo anterior, ADENEX considera que el proyecto solar de Beira presenta impactos ambientales severos e irreversibles sobre hábitats protegidos, fauna amenazada, áreas hidrogeológicas sensibles, paisaje y patrimonio natural.
La ubicación elegida resulta incompatible con las normativas nacionales e internacionales de conservación, así como con los compromisos adquiridos por Portugal en el marco de la Unión Europea y la Red Natura 2000.
ADENEX reitera su compromiso con la transición energética justa y sostenible, que debe realizarse sin comprometer la biodiversidad ni los valores naturales que sustentan la vida y el bienestar de las comunidades rurales.

Mérida, octubre de 2025.
La Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (ADENEX), como entidad integrante del Grupo Operativo TRANSJARA, anuncia la celebración de la 1ª Mesa Interprofesional de la Jara Pringosa en Extremadura, que tendrá lugar el próximo 20 de octubre en la Sala de Conferencias de la Casa de la Cultura Alcazaba, en Mérida.
El Grupo Operativo TRANSJARA nace con la vocación de estudiar la viabilidad del aprovechamiento de la jara pringosa (Cistus ladanifer L.) en la región, integrando a los diferentes agentes de la cadena de valor de este recurso, enmarcado en las Plantas Aromáticas y Medicinales (PAM).
Durante la jornada, que se desarrollará entre las 09:00 y las 13:30 horas, se abordarán cuestiones clave como la mecanización del proceso de recolección, los nuevos usos y aplicaciones de la jara pringosa, así como las diferentes alternativas de manejo y procesado.
Cada bloque temático abrirá un espacio para el debate y la participación de los asistentes. Por la tarde, se realizará una salida de campo para conocer de primera mano las prácticas de recolección y asistir a una demostración de destilación de la jara pringosa.
El Grupo Operativo TRANSJARA está integrado por las entidades Oeste Ingeniería, Arborem, Plantaroma, AUPEX, ADENEX, CTAEX, CEDER-CIEMAT, INDEHESA y ADICOVER, que trabajan conjuntamente para el fomento del aprovechamiento sostenible de este recurso natural en Extremadura.
Entre los principales objetivos del proyecto destacan:
Identificar zonas productoras de jara pringosa cultivada en Extremadura.
Revisar y actualizar las prácticas de manejo, cosecha, logística y transformación.
Definir un modelo de negocio integral para su aprovechamiento.
Transmitir conocimiento sobre su cultivo, recolección y usos en el mercado cosmético y energético.
Este proyecto cuenta con la ayuda cofinanciada por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), dentro del Programa de Desarrollo Rural de Extremadura 2014-2022, y el apoyo de la Junta de Extremadura y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Quienes no puedan asistir podrán seguir el desarrollo de la mesa a través de la página web oficial del proyecto: www.gotransjara.com

La delegación de ADENEX en Cáceres, en colaboración con otras asociaciones conservacionistas, ha puesto en marcha una campaña para defender el bulevar central de la Avenida Virgen de la Montaña, ante el proyecto de remodelación planteado por el Ayuntamiento de la ciudad, que prevé su eliminación.
Según la propuesta municipal, el bulevar sería sustituido por una amplia acera-paseo situada en uno de los laterales de la avenida. Esta intervención implicaría la tala de 26 árboles, la eliminación de los setos existentes y un considerable aumento del pavimento de hormigón. Para ADENEX, estas medidas supondrían una pérdida significativa de zonas de sombra y un incremento de las temperaturas durante los meses más calurosos, en un contexto de cambio climático donde precisamente se necesita más vegetación y no menos.
Desde nuestra organización hemos participado activamente en un acto informativo y de debate organizado por el Colegio de Arquitectos y el Ateneo de Cáceres, así como en la recogida de firmas ciudadanas en contra del proyecto. Además, ADENEX ha presentado alegaciones formales al Ayuntamiento y está valorando nuevas acciones para frenar esta iniciativa.

Cabe destacar que el proyecto incumple varios planes internos y reglamentos del propio consistorio. Pero más allá de lo legal, se trata de una actuación innecesaria que contraviene la tendencia actual en muchas ciudades europeas, donde se apuesta por ampliar el arbolado, las zonas verdes y los espacios naturales como estrategia esencial para combatir los efectos del cambio climático. En lugar de avanzar hacia un modelo urbano más sostenible, en Cáceres se plantea un retroceso.
Desde ADENEX seguiremos trabajando para proteger el patrimonio natural y urbano de nuestra ciudad, en defensa de un futuro más verde y habitable.

Los incendios de sexta generación doblegan la capacidad de los esfuerzos humanos para su erradicación. Son múltiples las causas que los generan, y dentro de ellas hay que referirse al abandono de las prácticas agrosilvopastoriles tradicionales. La integración de la agricultura y la ganadería, el aprovechamiento sensato de los recursos maderables y la generación de paisajes mosaico actuaban per se como cortafuegos eficaces, pues el equilibrio generado gracias a unos agroecosistemas donde cultura y naturaleza empataban, como diría Joaquín Araujo al hablar de la dehesa, dotaba de la capacidad al paisaje para que el fuego se controlara, pues su capacidad de expansión era menor. Pero la generalización de los monocultivos de especies arbóreas alóctonas, como eucaliptos, más el citado abandono, con la pérdida de heterogeneidad del entorno, con unos resultados de mayor simplificación, dio como resultado un desequilibrio en los nuevos paisajes para desarrollar estrategias de defensa ante las llamas.
Lo anterior implica, en primer lugar, que los incendios se apagan con más aviones, cierto, pero quedarse ahí es temerario e insuficiente, pues la conservación y la gestión activa de un paisaje dinámico y rico en matices son las mejores vacunas frente a unos incendios con una capacidad destructora novedosa comparándolos con los que hasta entonces se habían sufrido. Hay que apostar por modelos de gestión donde se favorezcan los aprovechamientos múltiples, incentivando a los lugareños a seguir con actividades como la ganadería caprina, el aprovechamiento de resinas, plantas silvestres aromáticas y comestibles, setas, cultivos frutícolas —si son bajo la praxis agroecológica, mejor— y, por supuesto, partiendo del hecho de que estas labores preventivas pueden y deben ser consideradas por las administraciones.
Dicho esto, es necesario desmontar bulos lanzados desde los argumentos más bizarros, los cuales se extienden como el propio fuego a través de las redes, yendo en paralelo con los enfrentamientos en la arena política, más centrada en hacer mella en el adversario que en buscar soluciones.
En primer lugar, los espacios naturales protegidos, incluidos los integrados en la Red Natura 2000, no arden más que el resto de los que componen el territorio, pues, según los datos estadísticos, solo un pequeño porcentaje de los incendios forestales tienen lugar dentro de espacios con alguna categoría de protección.
Las leyes ambientales no provocan incendios: la mayoría tienen un origen humano, ya sea por quemas agrícolas y ganaderas mal gestionadas, negligencias, accidentes, actividades recreativas y por actos intencionados y vandálicos. Las figuras de protección contribuyen a la prevención de incendios mediante planes de gestión forestal, limpieza selectiva, recuperación de usos tradicionales y una planificación más cuidadosa del territorio.
Importante es matizar que, aunque las causas directas de los incendios de sexta generación no son achacables al cambio climático, sino al cúmulo causal de factores socioeconómicos y de gestión del territorio que hemos mencionado, en absoluto ello implica dar la razón a los que niegan la existencia y consecuencias de aquel. El cambio climático de origen antrópico existe y es uno de los desafíos del momento presente y de cara al futuro.
Del mismo modo, la demonizada Agenda 2030 por parte de conspiranoicos y amigos de la fantasía ficción, no ha elaborado ningún “plan” para prohibir controlar el matorral, como se afirma, el cual, por su parte, sí que debe ser controlado cuando corresponda, pero ni su eliminación sistemática va a lograr que se frenen los incendios ni es incompatible su integración dentro de una gestión equilibrada del paisaje donde, en clave mosaico, tenga cabida el olivar, los frutales, las leguminosas, las huertas, los cultivos maderables y, por supuesto, las áreas forestales autóctonas, sin dar cabida ni a los monocultivos simplificadores que arrasan con todo resto de paisaje tradicional, ni a la expansión descontrolada del matorral.
En definitiva, un bosque autóctono sano no es un polvorín, sí lo son el abandono, la falta de gestión y los enfrentamientos interesados. Hace falta solidaridad interterritorial, dejar de ver el problema como una coyuntura estacional y pensar que los incendios son un trauma de dimensión inimaginable para quienes los sufren de cerca. Los ecologistas no queremos ningún “parque temático” donde no se pueda gestionar ni “tocar” nada, yendo con el arma de la prohibición como bandera, pero sí un modelo de gestión distinto, donde el problema se controle durante los 12 meses del año, dejando claro que el equilibrio vendrá con un elenco de actuaciones donde se mantenga una interacción entre personas y naturaleza. Ayudar, incentivar y subvencionar, por qué no, a la población local que con sus prácticas mantiene el equilibrio del entorno es parte de la solución, pero los bosques y los espacios protegidos no son parte del problema.
Ismael Sánchez Expósito
ADENEX
- Consideran que el proyecto supone la eliminación de árboles maduros y de gran porte y de los setos de durillo y un aumento del pavimento de hormigón por lo que se producirá un aumento de las temperaturas.
- Recuerdan que el ayuntamiento debe tomar medidas para luchar contra los efectos del cambio climático y con este proyecto actúa en la dirección contraria.
- Defienden la conservación del paseo central que tiene un importante valor histórico y es una seña de identidad de nuestra ciudad.

Cuando se inicia un proyecto de intervención o remodelación de un espacio público en el que hay afección al arbolado, la ciudadanía protesta porque la sombra y el bienestar que nos aporta es absolutamente necesaria en los días calurosos del verano.

ADENEX denuncia la negligencia ambiental, el despilfarro de fondos públicos y el maltrato al arbolado urbano en una plantación de árboles condenada al fracaso.
