LA PROTECCIÓN DE LAS ZEPAS EN EXTREMADURA ES UN ACTIVO ESTRATÉGICO Y NO PUEDE IR HACIA ATRÁS

En las últimas semanas se han planteado modificaciones de límites y ajustes normativos que afectan a Zonas de Especial Protección para las Aves y a espacios integrados en la Red Natura 2000 en Extremadura.
Desde ADENEX creemos necesario abrir una reflexión pública sobre este proceso.
Somos conscientes de que en el mundo rural existe un debate real sobre el alcance de la protección ambiental. Ese debate debe escucharse. La conservación no puede hacerse de espaldas a quienes viven y trabajan el territorio.
Pero también es cierto que Extremadura ha construido durante décadas un modelo ligado a su riqueza y patrimonio natural. Nuestra biodiversidad y nuestros espacios protegidos no son un obstáculo. Son un activo estratégico que genera empleo, turismo de calidad y proyección europea.
Nos preocupa que las recientes modificaciones puedan suponer, en la práctica, una reducción progresiva de superficie protegida o una flexibilización del régimen previamente establecido. Cuando una protección clara se sustituye por autorizaciones evaluables caso por caso, el modelo cambia.
El ordenamiento jurídico europeo recoge el principio de no regresión ambiental. El nivel de protección alcanzado no debe reducirse sin una justificación científica sólida y excepcional.
En Extremadura este principio ya ha sido respaldado por los tribunales. En el caso de los Llanos de Cáceres se anuló la modificación urbanística que pretendía permitir la instalación de macroplantas fotovoltaicas en suelo protegido. Los tribunales recordaron que no es posible rebajar el nivel de protección ambiental sin una motivación reforzada.
No defendemos la inmovilidad normativa. Los planes deben actualizarse cuando sea necesario. Pero actualizar no puede equivaler a debilitar.
El mundo rural necesita actividad, estabilidad y seguridad jurídica. Precisamente por eso es fundamental que las reglas sean claras y que no se reduzcan las garantías construidas durante décadas.
Consideramos que estamos ante un asunto de suficiente envergadura como para ser debatido con profundidad y transparencia. Las decisiones que afectan a la Red Natura 2000 no pueden abordarse como meros ajustes técnicos. Requieren base científica clara, información accesible y diálogo con la sociedad civil y las organizaciones implicadas.
ADENEX estudiará todas las vías jurídicas y administrativas disponibles para garantizar que el principio de no regresión ambiental y las obligaciones derivadas de la normativa europea se cumplen plenamente en Extremadura.
La conservación requiere gestión e inversión pública. Si un espacio pierde valor, conviene preguntarse por qué ha ocurrido y si se ha invertido lo suficiente en su gestión y seguimiento. La solución no es reducir su protección, sino reforzar su cuidado.
Extremadura compite por la calidad de su territorio y su riqueza natural. Debilitarla sería un error estratégico.
Lo que ha costado décadas construir no debe ponerse en riesgo paso a paso.