NUEVO EJEMPLO DE PODAS AGRESIVAS EN EL PARQUE DE LOS PADRES

El Ayuntamiento de Almendralejo vuelve a aplicar prácticas obsoletas como desmochados (o terciados) de libro, a árboles sanos que no habían sido podados hasta la fecha.
Como hemos podido comprobar in situ, los plátanos de sombra (Platanus × hispanica) existentes en este parque no han sido podados conforme a los estándares actuales de arboricultura urbana (Estándar Europeo de Poda), consistente en eliminar sólo lo necesario: ramas secas, enfermas, rotas, que interfieran en la seguridad, tráfico o edificios, manteniendo la arquitectura natural del árbol, nunca cortando toda la copa. En su lugar, se ha practicado un desmoche/terciado masivo, eliminando casi todas las ramas principales, dejando troncos largos y muñones en la parte alta, no respetando la estructura natural de la copa, sino cortes repetidos a un mismo nivel.
Estas acciones son consideradas una mala práctica por asociaciones y profesionales del sector, como la Asociación Española de Arboricultura (AEA), o la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (AEPJP), ya que aumentan el riesgo de rotura futura (los cortes generan uniones inestables), acortan la vida útil del árbol y favorecen plagas y enfermedades,. La AEPJP publicó en su web oficial, un artículo ejemplar que critica directamente los desmoches y terciados como "mala praxis en arboricultura", dirigido implícitamente a ayuntamientos (fuente: "El riesgo potencial del arbolado urbano y la praxis profesional", https://www.aepjp.es/el-riesgo-del-arbolado-urbano/).

Con estas prácticas además, el Ayuntamiento está obviando algunos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), cuya defensa supuestamente abandera, impactando directamente sobre el ODS 15 (vida de ecosistemas terrestres, al dañar la sostenibilidad de los plátanos mediante desmoche, que degrada el arbolado urbano, ignorando compromisos de conservación), el ODS 11 (ciudades sostenibles, mutilar árboles emblemáticos empeora calidad del aire, sombra y bienestar ciudadano), así como el ODS 13 (acción climática, ya que los árboles capturan CO₂ y mitigan el efecto isla de calor, y esta poda abusiva reduce su capacidad reguladora).
Recurrir al argumento de la seguridad para acometer estas prácticas, suele ser algo recurrente, pero sin embargo está fuera de lugar, ya que la poda preventiva masiva sin evidencia de riesgo real (árboles sanos y sin historial de problemas), y sin evaluación previa de estabilidad, es algo que las normas prohíben. ¿Dónde está el informe técnico de un arborista certificado que justifique el desmoche? Un árbol alto no es peligroso por defecto; lo que importa es su estado. Las decisiones deben basarse en informes, no en el miedo.
Mucho nos tememos, que estas prácticas y otras similares que están realizándose en la población en calles y zonas verdes, responden más a presiones “populares” que a criterios técnicos. Los ayuntamientos responsables inspeccionan anualmente, y no actúan en pánico masivo tras episodios de tormentas o temporales, bajo cuyo supuesto se van a cometer y se están cometiendo las mayores atrocidades sobre un arbolado urbano ya debilitado, cuyo número cae en picado año tras año, al que se dota de pocos recursos y cuya tasa de reposición es nula o simbólica.
Antonio Mª Sánchez Conde
Delegado de ADENEX en Almendralejo